martes, 21 de junio de 2016

Ya regrese

La semana pasada salí para pasar unos días jueras, es muy interesante salir. En el aeropuerto de México me quitaron los zapatos, el cinturón, las llaves, las monedas, el reloj y deposité todo en las charolas de plástico junto con mi maleta de mano. Lo pasaron por su scanner y ya. Ya me puse mis zapatos sin calzador y haciendo equilibrios.

Al llegar a mi destino en EU me formé en migración atrás de decenas de paisanos o extranjeros para los gringos y traía un bastón. Una gringa guapa y muy arreglada con un chaleco de personal de migración me vio y de inmediato me pasó por otro lado a una ventanilla sin fila, como una atención porque traía bastón.

Al salir de EU me quitaron los zapatos, el cinturón, las llaves, etc., puse mi misma maleta en una bandeja similar. Pasé por el arco y cuando esperaba mi charola no llegaba. Se me acercó una oficial gringa y me preguntó si traía algún objeto punzo-cortante, le dije que no. Pero resulta que sí. Mi maleta traía una navaja suiza tipo MacGyver y yo ya no lo recordaba.

Lo interesante es que al salir de México no lo detectaron en su scanner y yo subí al avión con ésa arma mortal en mi maleta de mano, habiendo podido secuestrar un avión de American Airlines como resultado de la pésima revisión que hicieron las autoridades mexicanas.

En cambio, las autoridades gringas por poco me arrestan por traer ésa arma mortal y por mentir.

Al regresar a México caminamos por unos vericuetos bien chafas y en algún punto me cayó agua del techo. Era una gotera y como yo supongo que arriba del techo no había cielo pues me imaginé que sería de alguna tubería rota y de hecho en el suelo había un charco. ¡Qué pena con los extranjeros! y ojalá la tubería no fuera de drenaje. Por cierto en el baño de hombres ubicado antes de la fila de migración se ve desde el pasillo directamente de frente el WC. ¡Inaudito! De no creerse.

Llegué a formarme al galerón con las decenas de personas. Al final de la horrible fila había como diez casetas de aduanas vacías y sólo dos funcionando muy lentamente. Le pregunté a un fachoso empleado si podría adelantarme por traer fregado un tobillo y dijo que no.

Cuando llegó mi maleta noté que ya no traía candado. Lo habían cortado, me abrieron la maleta y me dejaron un papelito de la aduana gringa diciendo que por mi seguridad habían abierto mi maleta. Venía flejada y no faltaba nada. Seguro que al considerarme peligroso por traer una navaja fueron a buscar mi maleta y la abrieron. No los culpo. Efectivamente eso es por nuestra seguridad, a diferencia de la mediocre revisión de salida, acompañada con un trato de quinta.

Por cierto, venían conmigo familiares y tuvimos una pequeña discusión con el tipo de aduanas porque nos exigía llenar dos declaraciones en vez de una. Llenamos las dos a pesar de nuestra protesta porque somos familia. En venganza hizo una señal a un fulano y cuando mis familiares tocaron el botón, el semáforo salió rojo así es que tuvimos que subir nuestras chonchas maletas y dejar que metieran sus sucias manos a disque revisar, porque no revisan nada pero tampoco reacomodan nada y que bueno. Tuvimos la certeza de que ellos controlan el semáforo para que salga en rojo cuando se les da la gana.

¡Todo sigue igual!

¡México en manos de autoridades ineptas!

2 comentarios:

  1. Y lo triste que nos narras ocurre en todos los procesos. No tenemos orden para hacer incluso lo básico. Así no se puede...

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  2. Los pasos por aduanas y migración es de lo más horrible, tanto en México como en Estados Unidos.

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