domingo, 5 de junio de 2016

A votar y a rebotar

Hoy se nos convoca para ir a votar. A mí se me antoja quedarme en mi cama. No sé ni de que se trata esta votación. Solo sé que afortunadamente se acabó el concurso de “spots” stupidos de frases huecas, de publicistas ñoños; el tiradero de dinero a las coladeras en las que viven los políticos y sus partidos llenos de ambición por conseguir puestos y tesoros. Y en medio de todo eso, un asustado e incompetente individuo salido de las bibliotecas y de las conferencias donde creyó haber aprendido la teoría de la democracia, algo tan complejo como delicado en torno a la cual se borda la vida y la felicidad de millones de seres.

Ya es hora de que estos grupúsculos aprendan a respetarnos y que paguen todas sus tropelías. Ninguno de sus candidatos nos representa, ni busca nuestro interés. Ninguno de ellos se ha preparado realmente para lo que pretende. Es más, ni los conocemos. Y las leyes electorales solo reflejan la inmadurez y la mediocridad de quienes las hicieron.

¿Para qué me levantó?

2 comentarios:

  1. Y al final ¿saliste a votar o no? En la ciudad de México fue una votación desangelada.

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    1. Yo estuve entre el 73% que se fue a almorzar, a pasear y a disfrutar un domingo de votación sin votar.

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